Capítulo 24 El nuevo Ultimátum.

Al anochecer escuché el auto de Jamsel entrar en el garaje. El sonido del motor me puso en alerta instantánea; los músculos se me tensaron automáticamente. No bajé. Me quedé en la habitación con la puerta cerrada y la luz tenue, escuchando con atención los movimientos de abajo: pasos en el pasillo, ...

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