Capítulo 40 Incertidumbre Latente

Me quedé sola en la sala. El eco de la puerta del despacho de Jamsel al cerrarse aún resonaba, pero lo que me aturdía eran sus últimas palabras. Matteo tenía que firmar algo al día siguiente. Y Jamsel estaba convencido de que podía obligarlo.

El miedo me paralizó. Subí a mi habitación, pasé el cerr...

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