Capítulo 108

Punto de vista de Celeste

Salí furiosa de la casa sintiendo que el ardor de la rabia me arrancaba la piel.

Era un calor familiar, como la armadura que usaba de niña cuando no me salía con la mía, pero esto ya no era un berrinche infantil; era diferente.

Era una rabia adulta y profunda, nacida de ...

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