Capítulo 557

PUNTO DE VISTA DE CELESTE

Por mucho que apreciara las cosas hermosas, ninguna me había dejado verdaderamente sin aliento.

Nunca se me había caído la mandíbula por una Birkin carísima, ni se me había acelerado el corazón por unos Louboutin sensuales. Desde luego, jamás me había quedado muda ante la...

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