Capítulo 297

Mis dedos temblaban mientras tomaba el sobre y lo abría.

Dentro había documentos. Pergamino pesado bordeado con sigilos que reconocí al instante, autoridad impresa en cada línea de tinta.

La firma de Edward Lockwood estaba al final de cada uno, sobre su sello personal.

Mi mirada recorrió la jerga le...

Inicia sesión y continúa leyendo