Capítulo 32

PERSPECTIVA DE SERAPHINA

Mientras caminábamos, mis hombros empezaron a dolerme—no por las bolsas que llevaba, sino por el peso que pensé que finalmente me había quitado de encima.

Intenté ocultarlo. Sonreí a Maya, le agradecí mil veces, incluso hice una broma sobre tropezar con uno de los ridículos ...

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