CAPÍTULO 10: Posesión

Selena

Mis piernas se sentían como si fueran de vidrio, temblorosas, frágiles, mientras me obligaba a caminar por el pasillo hacia mi habitación. Cada paso enviaba una punzada de dolor a través de mis muslos, un cruel recordatorio de lo que Stephen había hecho.

Debería estar gritando. Tirando cosa...

Inicia sesión y continúa leyendo