CAPÍTULO 12: ENCUADERNADO

Selena

La biblioteca se suponía que debía ser tranquila. Pacífica. Un lugar donde nadie te miraba demasiado tiempo ni hacía demasiadas preguntas.

Hundí mi rostro en las páginas de un libro que no estaba leyendo, no lo había hecho en los últimos veinte minutos, pero el silencio me ayudaba a respira...

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