CAPÍTULO 13: Eres mía

SELENA

¿Cómo lo supo?

El momento en que esas palabras salieron de su boca, la sangre se me heló.

—Así que te gustó cuando él te abrazó.

Su voz era baja, casi tranquila, pero no había nada tranquilo en la forma en que sus ojos brillaban. Esa mirada. La que me retorcía el estómago en nudos. Fría, ...

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