CAPÍTULO 119: La amenaza híbrida

—Mantenlo allí —dije fríamente, sin molestarme en mirar hacia arriba—. Y dile que empiece a enviar todo: planos de planta, archivos de personal, registros de experimentos. Quiero nombres. Quiero puertas. Quiero planos dibujados con sangre.

James se estremeció, sus dedos temblando contra la tableta ...

Inicia sesión y continúa leyendo