CAPÍTULO 131: La elección

EMMANUELLE

¿Estaba soñando?

Por un momento, no pude respirar.

Me quedé congelada junto a mi escritorio, mi corazón golpeando contra mis costillas como si pudiera romperse y correr hacia él antes que yo.

Entonces su rostro.

Adam.

Mi Adam.

Estaba en la puerta como un recuerdo que había enterrad...

Inicia sesión y continúa leyendo