Capítulo 26: Avergonzado

Selena

Me acomodé el borde del suéter, asegurándome de que cubriera la marca justo debajo de mi clavícula, la que Stephen me dio.

A veces ardía. No físicamente. Emocionalmente. Un recordatorio grabado en mi piel que ninguna cantidad de tela podía borrar.

Otras chicas presumirían una marca como e...

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