Capítulo 27: Ojos asesinos

STEPHEN

Estaba enterrado en papeleo, medio distraído, cuando mi teléfono vibró.

Julia.

Su nombre apareció en la pantalla, y de inmediato, se me tensó la mandíbula.

¿Por qué demonios me está llamando? No la había bloqueado aún, pero cada vez que veía su nombre, se me revolvía el estómago. Todaví...

Inicia sesión y continúa leyendo