Capítulo 38: El último adiós

SELENA

El aire nocturno estaba cargado de tensión, de esa que se aferra a tu piel como la niebla. La luna llena colgaba pesada sobre nosotros, proyectando una luz plateada en el patio como un reflector destinado a las despedidas.

Alpha Kingsley permanecía inmóvil, sus anchos hombros delineados por...

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