Capítulo 48: Nadie está a salvo

SELENA

Mis dedos temblaban mientras marcaba el número de Adam en la pantalla.

Apenas sonó una vez antes de que él contestara.

—Se la llevó —dije con la voz ahogada, rompiéndose bajo el peso del pánico.

Un silencio denso y tenso se colgó entre nosotros.

—¿Dónde estás? —la voz de Adam era aguda, ...

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