Capítulo 53: Entre un beso y una amenaza

SELENA

Luz. Débil y parpadeante como un sueño. En algún lugar en la distancia, una voz rompió la neblina.

—Buenos días, princesa— susurró Elizabeth, su aliento cálido contra mi mejilla.

Lo decía cada mañana. No sé cuántos días han pasado—tal vez tres, tal vez más—pero siempre sabía cuándo estaba ...

Inicia sesión y continúa leyendo