Capítulo 67: Reclamación y despertar

SELENA

No responde con palabras.

En cambio, se inclina, sus labios rozando los míos con una lentitud que se siente reverente.

Suave. Controlado.

Como una promesa sellada bajo años de tensión.

El beso se profundiza, y no es nada como los anteriores esos choques bruscos y posesivos que solían rob...

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