Capítulo 91: Quién eres tú

ADAM

Me incliné, rozando mis labios contra su sien, suave y lentamente. Su piel estaba fría bajo mi toque, pero por un instante fugaz, podría jurar que se inclinó hacia mí. Un fantasma de calidez. Un destello de lo que solía ser.

—No tienes que recordar el dolor— susurré en su cabello, mi voz apen...

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