Capítulo 135

Me desperté en la nada.

La oscuridad completa y asfixiante presionaba contra mis párpados como un ser vivo. Mi cabeza palpitaba donde me habían golpeado, cada latido enviando oleadas de náusea a mi estómago.

El suelo debajo de mí era de concreto, frío e implacable contra mi mejilla.

Intenté senta...

Inicia sesión y continúa leyendo