Capítulo 46

El baño era tan lujoso como el resto del ático.

  Pisos de mármol, una ducha enorme, encimeras elegantes, iluminación tenue que hacía que todo se sintiera caro.

  Ryder ya estaba en el lavabo, agarrando una toalla. —Siéntate— dijo, señalando el taburete negro junto al tocador.

  Lo ignoré, apoyán...

Inicia sesión y continúa leyendo