Capítulo 47

—Ryder, vamos, hombre. Algunos de nosotros realmente queremos ver el partido. Ya casi son las 4 p.m.— llamó Nate desde el otro lado de la puerta.

Ryder exhaló lentamente, su paciencia pendiendo de un hilo. Su frente se apoyó en la mía, su aliento caliente contra mi piel, la frustración emanando de ...

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