Capítulo 50

Salí del edificio de Ryder, el aire de la tarde fresco contra mi piel acalorada.

  Mi mente era un desastre.

  Mi cuerpo aún zumbaba, mis labios hinchados, mi piel aún hormigueaba donde él me había tocado.

  Sentía que me estaba asfixiando, pero de placer y de culpa. Estaba en espiral, mi mente fuer...

Inicia sesión y continúa leyendo