Capítulo 52

Me quedé allí, mis labios temblando mientras mi cuerpo se sacudía sin control.

Imagina una amistad que mantuviste desde que eras niño. Una que vio cada juguete roto, cada rodilla raspada, cada vela de cumpleaños y cada desamor. Una amistad que se sentía como en casa... hasta que dejó de serlo.

La ...

Inicia sesión y continúa leyendo