Capítulo 65

—Yo... yo no siento mis piernas...—jadeé, con la voz rota, la garganta áspera, las caderas aún temblando por la sacudida. Pasé una mano temblorosa por mi cabello, tratando de estabilizarme, aún atrapada entre el espejo y su pecho—su semen goteando lentamente de mí, espeso y cálido entre mis muslos.

...

Inicia sesión y continúa leyendo