Capítulo 12 12

Mina

—¡Hey! Señorita, la tierra la llama…

Lo miré a sus ojos azules.

—Ah… dígame —parpadeé saliendo de mis pensamientos.

—Fue un placer y vigílalo, es algo travieso —advirtió él sonriendo.

Asentí también sonriendo.

—Claro.

Él se fue y acompañé a Milan hasta su habitación.

—Dúchate, que en vei...

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