Capítulo 41 41

Mina

—¿O te quedarás así? —cuestionó él, aún observándome—. De nada sirve que prepare el té si todavía llevas puesta esa ropa empapada.

—Ah… claro —asentí, intentando que mi rostro no se encendiera más de lo que ya estaba—. Iré a cambiarme.

—Nos vemos arriba —avisó.

—Desde luego.

Y eso hice. Me...

Inicia sesión y continúa leyendo