Capítulo 59 59

Mina

Keiv introdujo sus manso entre sus pantalones y se inclinó para mirar a los peces.

—¿No son lindos? —inquirió él niño mirando a su hermano mientras abraza su cerdo.

—¿Milán, querido hermano? —Keiv se incorporó y lo miró mientras ladea su cabeza —. ¿Acaso pretendes tener un zoológico en la casa...

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