capitulo 83

No dormí esa noche.

Mi cuerpo estaba exhausto, pero mi mente no me lo permitió. Cada vez que cerraba los ojos veía el rostro de Ariel cambiando, desdoblándose, perdiendo forma. Ariel. Uriel. Dos nombres, un mismo cuerpo, dos voluntades luchando por el control… y yo en medio, como el detonante.

Ahí...

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