capitulo 99

Ulises me suelta despacio, pero no deja de mirarme, como si necesitara comprobar que sigo entera. Su mano se posa en mi mejilla, justo donde segundos antes había impacto, y su expresión cambia: del estratega al hombre que casi pierde el control.

—No vuelvas a hacer eso sin avisarme —dice en voz baj...

Inicia sesión y continúa leyendo