capitulo 103

Ulises se sienta a mi lado en la cama, con los codos apoyados en las rodillas y las manos entrelazadas. Está furioso, pero también asustado, y eso es lo que más me duele ver.

—Quince días —repite, como si saboreara la palabra—. Quince días lejos de ese lugar.

—No es el fin del mundo —murmuro—. Me ...

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