capitulo 106

Mi madre asiente, pero no sonríe. Sabe que esas palabras no son un final, sino un inicio.

—Entonces tendrás que hacer algo que nunca has hecho del todo —dice con suavidad—: sostenerte a ti misma, aunque eso signifique que alguien más se rompa.

Trago saliva. Porque sé exactamente a quién se refiere...

Inicia sesión y continúa leyendo