Capítulo 14 Humo

La noche fue un campo de recuerdos. No importaba cuánto intentara cerrar los ojos; la imagen de Alejandro Fiore en el ascensor se proyectaba en el techo de mi habitación como una película. Aún podía sentir su respiración en mi nuca.

«¿Cómo habría sido besar esos labios?», pensé. Rápidamente me negué...

Inicia sesión y continúa leyendo