Capítulo 20 La gala

—Sofía, no creí verte por aquí —soltó Leo.

Me escaneó de arriba abajo con una lentitud insultante. Sus ojos, antes familiares, ahora eran los de un extraño que analizaba una obra de arte que ya no podía comprar. Se detuvo en el escote de mi vestido, en la forma en que la tela se adhería a mis cader...

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