Capítulo 25 Carlo

El sol del domingo se filtraba por los inmensos ventanales de la mansión; lejos de dar calidez, acentuaba la frialdad de aquel palacio de cristal. Me había levantado temprano, impulsada por la inquietud de la noche anterior. A las ocho en punto, el desayuno ya estaba siendo servido por Octavio, el e...

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