Capítulo 34 No quiero enamorarme

El ambiente en la biblioteca estaba tan cargado que se podía sentir la electricidad estática entre mi madre y yo. Ella, recuperando su máscara de dama perfecta en un segundo, aceptó el vaso de agua que Alejandro le tendía con una sonrisa, 

—Gracias, Alejandro. Qué atento —dijo ella, bebiendo apenas...

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