Capítulo 35 Idiota

La mañana siguiente llegó con una jaqueca. El sol de la mansión parecía demasiado brillante para mi gusto. Así que me alisté para un día de trabajo.

​Bajé a desayunar. Alejandro ya estaba allí, impecable en un traje gris marengo, leyendo las noticias financieras en su tableta. Octavio me sirvió café...

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