Capítulo 38 Celos parte 2

Aquella mañana, al bajar las esquinas, Octavio me informó con su habitual tono pausado que Alejandro ya se había marchado a la oficina. Desayuné con una calma que no sentía, saboreando el silencio de la mansión antes de enfrentarme a otro día de coreografías ensayadas y miradas gélidas. Nadie me dec...

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