Capítulo 45 Aquella noche

El baile terminó con una nota de victoria silenciosa. Isabella, aunque seguía observándonos desde la distancia con esa mirada analítica de CEO, pareció darnos una tregua por el resto de la velada. Alejandro no me soltó ni un segundo; su mano en mi cintura o entrelazada con la mía era el recordatorio...

Inicia sesión y continúa leyendo