Capítulo 50 Beso

—¡Por las malas decisiones! —exclamé, y Giovanna me secundó entre carcajadas, 

Pasaron un par de horas más entre anécdotas del pueblo y más rondas de bebidas. Pero la realidad volvió a llamar a la puerta cuando Arturo miró su reloj de pulsera.

—Es tarde, chicas, vendrá a buscarme con una escopeta ...

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