Capítulo 93 Secuestro

Henry nos miró a las tres con los puños apretados a los costados y el sudor frío marcándole la frente. Giré sobre mis talones, acomodándome el escote del vestido champán y alisando la tela sobre mis caderas con deliberada indiferencia.

—Disfruta lo que queda del banquete, padrastro —le dije por enci...

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