Capítulo 38 Por separado

Por separado

Andén no quería hablar en una habitación sin ventanas.

Lo entendí en cuanto lo vi sentado, la corbata ya floja, los anteojos empañados por un miedo que el piso siete no le había permitido mostrar del todo. El lugar era un sótano útil, no un decorado: mesa, grabadora, un vaso de agua q...

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