Capítulo 43 El fragmento

El fragmento

La casa olía a café pasado y a tóner.

Habían llegado dos abogados que no miraban el cuello. Uno abría un portátil. El otro alineaba hojas como si el orden del papel pudiera contener lo que ya estaba en un grupo de asistentes. En la cocina, Sofía partía una manzana y no la comía. El pa...

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