Capítulo 63 Capitulo 63

El sello

El vigésimo día el sol tardó en entrar por la ventana del piso viejo. Cuando lo hizo, a las ocho y diez, se quedó en el borde del colchón como una mancha tibia que no alcanzaba a calentar nada. Alexander ya estaba despierto. Lo supe por el modo en que su respiración se había vuelto más len...

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