Capítulo 30 CAPITULO 29

GENESIS

Siento una ira que no he logrado calmar. Una sed de venganza que me quema por dentro, que corre salvaje por mis venas, exigiendo desahogo. Esas ganas de ensuciarme las manos de sangre, de hacer pagar a cada malnacido que intentó destruir mi legado… no me han dado tregua desde hace una seman...

Inicia sesión y continúa leyendo