Capítulo 34 CAPITULO 33

HADES

Estaciono mi nuevo auto en el campus. Llevo las manos al rostro y las froto con fuerza antes de pasarlas por mi cabello. Inhalo profundo.

Todo se está yendo a la mierda.

El maldito fantasma no ha dejado de atacar mis bodegas. Me está debilitando. Y eso… me exaspera. Si tan solo supiera quié...

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