Capítulo 26 26

―Entonces dime una cosa, Alma: si hoy fuera el día ochenta y cuatro, ¿me dejarías ir?

La respuesta apareció antes que cualquier argumento.

―No.

Bruno no se movió.

―No qué.

―No te dejaría ir.

Su mirada cambió.

Demasiado.

―Eso ha sonado bastante claro.

―No te emociones.

―Acabas de decir que no quieres...

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