Capítulo 143 El encanto que perdió en la mina

La noche era espesa como tinta sin disolver.

El trayecto desde la base de vuelta a Prescott Manor era largo. Miranda conducía con la ventana medio abierta, el viento frío entrando, tratando de disipar esa amargura persistente en su corazón.

La última mirada de Clifton había sido fría, distante, como...

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