Capítulo 3 capitulo 3

Por fin había terminado la clase, el timbre sonó indicándole que la tortura había terminado en parte. Solo le faltaba encontrarse con Eve y rogaba por no toparse con ningún patán por el camino. Por los pasillos caminaba de prisa hasta el cafetín donde siempre se reunía con su hermana, pero estos estaban atestados de estudiantes. De pronto sintió un jalón por el brazo, introduciéndola en un pequeño cuarto donde guardaban las cosas del aseo del colegio, era un poco oscuro y olía a polvo.

—¡¿Qué mierda haces?!

—La otra vez lograste escabullirte pero no lo harás de nuevo perra.

—Derek, te he dicho que me dejes en paz, eres un imbécil. Como sigas molestándome te juro que te voy a denunciar.

—Ya sabes lo que le pasara a tu adorada hermana si lo haces, ¿porque te quejas tanto? igual eres una perra como  tu madre.

—¡Yo no soy como ella!

El, la tenía sujeta muy fuerte de los brazos y ya comenzaba a lastimarla, Derek le ganaba en tamaño y era una persona muy agresiva no sabía cómo estudiaba en ese colegio aún. Menos mal que no estaba en el mismo curso.

—Claro que eres igual que ella, una sexy prostituta. Dijo con una mirada que le dio asco.

—Suéltame o voy a gritar y estarás en serios problemas.

—Podrás escaparte hoy, pero tarde o temprano voy a follar ese cuerpecito, que estoy muy seguro que muchos lo han probado ya.

Ella lo empujo con fuerza, comenzaba asustarse de las amenazas de Derek, el espacio que hubo entre ellos le dio la oportunidad de salir corriendo del pequeño cuarto metiéndose entre la multitud de jóvenes estudiantes. Al fin dio con la cafetería, se aclaró un poco el rostro, no quería preocupar a su hermana. La encontró sentada leyendo un libro esa era su pasión.

—Hola ¿estás lista para irnos?

—Has tardado un buen rato ¿Qué hacías? Dijo recogiendo sus cosas de la mesa para meterlas en su mochila.

—Estaba en el baño,  había muchas chicas ya sabes, pintándose y todas esas babosadas.

—Si ya lo sé, odio entrar en estos baños son una pesadilla.

—¿Qué tal te fue hoy? Pregunto la mayor para cambiar de tema.

—¡Muy bien! ¿Y a ti?

—Bien, como siempre. Mintió.

—Siempre dices lo mismo, creo que no te gusta estudiar.

—Lo que no me gusta es este colegio ¿nunca te molestan?

—La verdad es que no, ¿Por qué? ¿A ti si?

Eve no quería decirle a su hermana que si la molestaban, pero eso solo aumentaría sus preocupaciones y no era justo para ella se sacrificaba tanto por las dos. Además ignoraba a todos esos idiotas, aunque prácticamente eran mujeres las que le hacían la vida imposible, diciéndoles cosas sobre Shery y sus padres. No le molestaba que  hablaran mal de sus progenitores pero no de su hermana ella era una increíble chica.

—¡No, claro que no! Y me alegra saber que no te molestan.

—Caminemos más rápido, parece que lloverá. No será nada bueno que llegue tarde al trabajo y de paso mojada.

Del otro lado del pueblo…

—En serio amigo que afición tienes de venir siempre a este pueblo, si mi padre se llega a enterar me matara te lo juro.

—Puedes calmarte JB, nadie tiene porque enterarse, además tu padre esta con el mío de viaje…

—Ethan, eres demasiado raro sino fuera porque eres mi mejor amigo no accedería a tus locuras.

Los chicos caminaban por las calles relajadamente sin temor a nada, por allí no se encontrarían a nadie que los pudiera reconocer o con los que tuvieran algún problema y se vieran obligados a mostrar su naturaleza. 

De hecho Ethan y JB eran unos jóvenes importantes, ya que eran hijos de líderes uno era el hijo del Alfa y el otro era hijo del Beta, y por si no fuera poco eran los más populares del instituto donde estudiaban.

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