Capítulo 151

La fría brisa nocturna me golpeó la cara como una bofetada cuando salimos de ese sofocante edificio del hospital. David caminaba delante de mí, con los hombros encorvados, sus pasos pesados como si cada movimiento le costara algo.

Cruzamos el estacionamiento vacío en silencio.

David se dejó caer e...

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