Capítulo 173

La comida estuvo buena.

No solo la comida—todo el maldito ambiente.

Afuera del restaurante de cabaña de madera, la luz del porche proyectaba halos cálidos a través del fresco aire nocturno. El tenue aroma a leña aún se percibía mientras salíamos al sendero del bosque. Mantuve mi distancia cuidados...

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